lunes, 12 de marzo de 2007

Mosca:

Gaetano Mosca (Italia, 1848-1941) es junto a Pareto y Michels el gran estudioso de las élites. Combinó su carrera académica con la labor política. Sus ideas clave sobre las élites son la dualidad gobernantes-gobernados, la permanencia histórica del gobierno de la minoría, la necesidad de organización y la circulación de las élites.

Enlaces de interés:

Wikipedia
UCM


1. ¿Qué ideas expresadas por Mosca en el texto pueden encontrarse en la actualidad (aunque sea con matices)?
La idea de que la minoría de poder está organizada y que esa organización es precisamente la condición de su poder es más válida si cabe en nuestras sociedades burocratizadas. El perfeccionamiento de sus estructuras organizativas ha sido una constante aspiración del poder que alcanzó su cenit con el surgimiento de la moderna burocracia. Sus características básicas, división del trabajo, profesionalización, neutralidad, que analizaran en su momento Mosca y más aún su contemporáneo Max Weber, se complejizan hoy con nuevos métodos de trabajo, uso de la informática, manejo de estadísticas, que consolidan el poder de la organización y su control de la población. En resumen, la organización de la minoría se sofistica en nuestros días gracias a la colaboración del aparato académico con disciplinas propias como la Teoría de las Organizaciones.
El pluralismo se ha consolidado como la modalidad más cercana al funcionamiento real de nuestras democracias: varios grupos, cada uno con sus respectivas élites, compiten por hacerse con el poder, para lo cual recurren al apoyo social, mayoritariamente estratificado en grupos de interés para demandas específicas (el sistema general no se discute), con lo cual los ciudadanos pueden satisfacer sus exigencias y las élites circulan en el proceso electoral. Además hoy están especialmente activos los grupos de presión que son un claro ejemplo del potencial de la organización para influir políticamente.
Las cualidades de las nuestras élites no han cambiado mucho con respecto a los años de Mosca (fortaleza, liderazgo, inteligencia, confianza...). Si acaso sí podemos observar mayor peso de las cualidades aparentes, a lo que sin duda ha contribuido la espectacularización de la política por parte de los medios de comunicación. En efecto la videopolítica prima la imagen del candidato sobre su mensaje con lo que puede perfectamente construir su carisma de la nada. La Democracia ha conseguido que la renovación de la élite (al menos la política) sea más rápida aunque su solidaridad profesional limiten la sustancialidad de los cambios. Del mismo modo ha conseguido aumentar la presencia e influencia de la clase intermedia como estrato que permanece a los cambios políticos (funcionarios profesionales) y que puede también organizarse para lograr ciertas cuotas de poder.

2. Partiendo de la idea de que las minorías gobernates tienen unas cualidades y que estas son diferentes en las distintas sociedades. Si estas existieran ¿Cuáles sería las "cualidades" hoy en día?
Desde luego conciencia de clase (como sostenía Mosca frente a Pareto), con alta solidaridad corporativa en defensa del sistema que les da de comer por encima de las diferencias partidistas. Dijo un estudioso francés de principios del s. XX que "hay más similitudes entre dos diputados de los cuales uno es revolucionario que entre dos revolucionarios de los cuales uno es diputado".
Otra cualidad es la enorme distancia que separa a la ciudadanía de la clase política. El poder se hermetiza, los partidos se vuelven maquinarias propagandísticas más que órganos de participación y el contacto con el eletorado se vuelca en los medios de comunicación de masas, retornando en parte a las formas de la democracia censitaria. Pero en un contexto de soberanía popular como en el que vivimos esta distancia puede volverse peligrosa para la propia supervivencia de las élites. Curiosamente el descrédito de toda la clase política sin distinciones genera una imagen de ausencia de alternativas que contribuye a mantener el status quo. Pero no podemos descartar formas de ruptura total como la acontecida en Venezuela.
Y como decíamos en la pregunta anterior las cualidades de las élites actuales descansan más en la apariencxia que en la realidad. Los medios de comunicación de masas ofrecen una imagen simplificadora de los hechos y las personas y a su vez los partidos emiten sus mensajes teniendo en cuenta esta simplificación. Resultado: la política se vulgariza, los programas importan poco y todo se reduce la imagen que el político dé en pantalla. Si éste tiene o no cualidades lo desconocemos en gran parte pero asumimos que el candidato es sólo una cara, a veces una marioneta, en manos del aparato del partido. Por tanto tenemos que la cualidad más importante en un político es muy sencilla, saber hablar. Tener oratoria, mantener el tipo, manejar el lenguaje audiovisual, resultar atractivo, son las premisas que debe practicar todo aspirante a la élite.

3. ¿En qué sentido puede aplicarse hoy en día la idea de que "todas las clases políticas tienden a volverse hereditarias"?
Las cualidades necesarias para convertirse en élite se pueden adquirir aunque las posiciones iniciales determinan nuestras posibilidades. La Democracia pareció abrir la puerta a la clase política a cualquiera pero su consolidación e institucionalización han supuesto una jerarquía de tramos hasta la cúspide política. Por eso resultan tan esenciales los contactos personales, vínculos familiares o relaciones profesionales para entrar en la carrera política. De ahí que en efecto las clases políticas tiendan a volverse hereditarias debido a la dificultad de entrar y progresar en la carrera política si no se cuentan con dichos vínculos.

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